Nuestro método en negociaciones financieras
Trabajamos desde la preparación hasta el cierre. Cada conversación cuenta, y nosotros nos aseguramos de que sea así. Sin fórmulas rígidas, solo un proceso adaptable que responde a lo que realmente sucede en la mesa de negociación.
Cuatro fases que se adaptan
Análisis inicial
Antes de entrar en cualquier conversación, revisamos los números con calma. Esto no es solo mirar balances — entendemos qué busca la otra parte, dónde están sus límites y qué opciones tenemos para maniobrar sin perder posición.
Construcción de escenarios
No nos gusta improvisar. Preparamos varias rutas: la ideal, la aceptable y la de salida. En febrero de 2025, logramos redirigir una negociación complicada porque ya teníamos pensadas tres alternativas antes de sentarnos.
Desarrollo de la negociación
Aquí es donde el método se vuelve flexible. Seguimos una estructura, sí, pero ajustamos según lo que ocurre. Escuchamos, calibramos y movemos las piezas cuando hace falta. Cada sesión es diferente y eso nos obliga a estar atentos.
Cierre y seguimiento
Cerrar no es firmar y olvidar. Revisamos que todo quede claro, documentado y listo para implementarse. Y luego hacemos seguimiento. Un acuerdo que no se ejecuta bien termina generando problemas, y eso nos lo tomamos en serio.

Lo que nos diferencia
No vendemos milagros ni soluciones instantáneas. Nuestro enfoque combina experiencia práctica con atención a los detalles que otros pasan por alto.
Preparación exhaustiva
Dedicamos tiempo a entender el contexto completo antes de cada reunión. Esto incluye investigar antecedentes, revisar contratos previos y analizar posibles puntos de fricción. No entramos a ciegas.
Comunicación directa
Hablamos claro. Sin rodeos innecesarios ni lenguaje corporativo vacío. Si algo no funciona, lo decimos. Si necesitamos ajustar la estrategia, lo hacemos sin perder tiempo en justificaciones innecesarias.
Adaptabilidad constante
Los planes cambian cuando la realidad lo exige. Tenemos un marco de trabajo sólido, pero sabemos cuándo hay que salirse del guion y probar otro camino. La rigidez mata oportunidades.

Cómo lo aplicamos en situaciones reales
- Estructuramos reestructuraciones de deuda donde las partes inicialmente no quieren ceder. Buscamos puntos de encuentro sin forzar acuerdos que no se sostengan.
- Facilitamos fusiones y adquisiciones ayudando a que ambas partes vean más allá de las cifras iniciales. A veces el verdadero valor está en los detalles operativos.
- Gestionamos conflictos entre inversores y equipos directivos. Aquí la parte emocional es importante, pero nos centramos en hechos y en encontrar salidas viables.
- Apoyamos en rondas de financiación donde los términos pueden hacer o deshacer el futuro de un proyecto. Cuidamos cada cláusula porque sabemos que importan.
- Revisamos contratos existentes cuando algo no cuadra. Muchas veces un problema actual tiene su origen en un acuerdo mal cerrado hace años.
¿Quieres conocer cómo podemos ayudarte?
Cada negociación es diferente, pero nuestro método se adapta. Si tienes una situación compleja entre manos, hablemos sin compromiso.
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